martes, 8 de abril de 2014

Abrí la ventana y suspiré lentamente. No hay nadie por aquí, estoy sola en mi habitación y la mañana parece haber llegado con una fuerte lluvia.

No tengo expectativas para ti.
Ayer esas palabras me llegaron a la mente.
En realidad, yo tampoco las tengo, pero... ¿qué quisiste decir?

Las palabras quieren salir de mi, pero se pierden en el nudo de mi garganta y las que sí pueden salir son sólo mentiras. Hoy también he desperdiciado palabras valiosas mientras intentaba continuar mi monótona vida.
Estoy ahogándome en un mar de anhelo y es muy doloroso porque ya casi no puedo respirar.


Realmente soy débil.

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